¡
Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía ¡
¡ Oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas ¡
¡ Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día ¡
¡ Oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas como por espadas ¡
Luis
de Góngora
PUENTE DE ANDALUCIA
La milenaria
capital de Córdoba se asienta en una llanura limitada al norte
por las estribaciones de Sierra Morena y al sur por el río
Guadalquivir. Hunde sus raíces en tiempos de los iberos, que
aquí tuvieron un poblado, llegando después casi quinientos
años de asentamiento de los romanos y un periodo similar de
los árabes, que convivieron con judíos y cristianos
El cónsul Claudio Marcelo, pudo ser
el fundador de la Corduba romana, a mediados del siglo II a. C.
que con el tiempo se convertiría en la capital de la Bética
que diera para la historia nombres tan relevantes como el filósofo
Séneca o el poeta Lucano
TEMPLO ROMANO - COLUMNAS
A partir
del siglo IV y durante trescientos años, asistimos a la desintegración
del Imperio romano y el progresivo abandono de la ciudad coincidiendo
con la aparición del poder visigodo, hasta que con la llegada
de los musulmanes, que la convierten en la capital del Al-andalus,
comienza a renacer.
Los judíos ya estaban presentes en
Córdoba y con la llegada de los musulmanes comienzan a tomar
relevancia. Precisamente en la época de mayor intolerancia
religiosa, el periodo almohade, vivió aquí el filósofo
Maimónides, cuyo recuerdo en bronce se encuentra en la Judería,
concretamente en la plaza Tiberíades, ciudad donde reposan
sus restos mortales.
MAIMONIDES
El príncipe
omeya Abd-al-Rahmán I dota a la ciudad de lo que hoy es uno
de sus símbolos, la Mezquita Aljama, que se convierte en el
centro a cuyo alrededor se vertebra la Medina.
Con Abd-al-Rahmán III, que toma el
título de Califa, la época musulmana de Córdoba
alcanza su máximo esplendor, separándose de Damasco
y llegando a ser la ciudad más floreciente de Europa.
PUERTA DE AL-HACAM II
Poco
después de la muerte de Almanzor comienza la decadencia del
califato y de la ciudad que históricamente fuera cuna o asiento
de tantos grandes médicos, matemáticos, poetas o filósofos
como por ejemplo, Averroes
Fernando III encabeza el nuevo resurgir de
esta ciudad que sufre una gran transformación, dentro de
las murallas que la aprisionan y de las que aun quedan vestigios
MURALLAS
Además
de los templos fernandinos, la arquitectura militar nos deja el Alcázar
de los Reyes Cristianos, que en época de los Reyes Católicos
fue sede de la Inquisición. La Catedral, insertada en el interior
de la Mezquita, es otro de los grandes monumentos que Córdoba
conserva y como la relación seria prolija, valga a título
de apunte breve las Caballerizas Reales, hoy sede de la Oficina Municipal
de Turismo o la plaza de la Corredera que mantiene aún hoy
construcciones del siglo XVI.
CABALLERIZAS REALES PLAZA DE LA CORREDERA
Antes de adentrarnos en la provincia
reseñar que el Centro Histórico de Córdoba ha
sido reconocido por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.